
¿Cómo podemos salvar el patrimonio de Lanzarote si no lo conocemos profundamente? Esa fue la pregunta que nos llevó a reunirnos el pasado lunes en el Hotel Lancelot con un grupo de personas que son, por encima de todo, amigos y maestros de nuestra historia.
Siguiendo la huella de Juan Brito Juan siempre tuvo esa “obsesión” sana por conocer cada rincón de nuestra isla y, sobre todo, esa pedagogía natural para contarlo. En la Fundación queremos que ese sea nuestro camino. Por eso, hemos invitado a 14 expertos a que nos acompañen y nos indiquen por dónde debemos caminar.
Un diagnóstico valiente Durante la jornada, compartimos los resultados de una encuesta previa que no deja lugar a dudas: nuestro patrimonio nos necesita. Ustedes —arquitectos, historiadores, artistas y arqueólogos— nos han pedido que la Fundación sea una herramienta útil. No queremos ser una oficina de papeles, queremos ser el motor de sus proyectos.
¿Qué vamos a hacer?
- Foco en la Juventud: Es nuestra prioridad absoluta para asegurar el relevo generacional.
- Talleres y Formación: Menos conferencias y más “enseñar haciendo”, como hacía Juan.
- Bienestar Social: Que el patrimonio sirva para mejorar la vida de nuestra gente.
Queremos dar las gracias a quienes nos acompañaron y a quienes, con su generosidad, están considerando sumarse a este Consejo Asesor. La Fundación Juan Brito no es de quienes la gestionamos; es de quienes conocen y aman Lanzarote.
